Riesgo Toxicológico del formaldehído en tableros derivados de la madera

1. ¿QUÉ ES EL FORMALDEHÍDO?

El formaldehído es un gas incoloro, de olor penetrante característico y que en niveles altos puede producir una sensación de ardor en los ojos, la nariz y la garganta. El formaldehído se conoce también como formol o formalina cuando está en solución acuosa. La mayor parte del formaldehído al que estamos expuestos en el ambiente se encuentra en el aire. El formaldehído se disuelve fácilmente en agua pero no perdura mucho tiempo y generalmente no se le detecta en suministros de agua potable. El formaldehído no se acumula en plantas o animales y, aunque se encuentra en algunos alimentos, las cantidades son pequeñas.

2. ¿CÓMO SE PRODUCE LA EXPOSICIÓN AL FORMALDEHÍDO?

Generalmente se encuentra más formaldehído en el aire dentro de la vivienda que al aire libre. Muchos productos del hogar emiten formaldehído al ambiente y se puede inhalar cuando se los usa. La pintura al látex y el barniz para las uñas liberan una gran cantidad de formaldehído. También la madera terciada, el aglomerado y la guillermina, como también los muebles y armarios que se fabrican con éstos materiales. Y en menor proporción, las alfombras y tapizados nuevos y algunas telas. Cuando se mantienen cerradas las habitaciones se pueden alcanzar altos niveles de concentración de formaldehído, por falta de una adecuada ventilación, sobre todo donde haya muebles de tableros derivados de la madera (fórmica, aglomerado, madera terciada, etc.) y también por la emisión proveniente de alfombras, cortinas, frazadas y cubrecamas.

Existe un riesgo mayor de exposición ocupacional para las personas que trabajan en la industria textil y de la confección como así también en la industria de la madera y de muebles, que está regulado por leyes laborales.

3. ¿CÓMO PUEDE AFECTAR LA SALUD?

El formaldehído ingresa al organismo por inhalación, ingestión o por contacto directo con la piel. Cuando está presente en el aire respirado, se absorbe rápidamente pero en cambio, es mucho menor el riesgo de exposición por las vías digestiva o cutánea. Una vez dentro del cuerpo, se degrada rápidamente y se convierte en diferentes sustancias no tóxicas como formiato y dióxido de carbono. No se acumula en la grasa. El formaldehído produce irritación de los tejidos cuando entra en contacto directo con éstos y algunas personas son más sensibles que otras frente a sus efectos.  Los síntomas más comunes son irritación de los ojos, la nariz y la garganta, lo que ocurre con concentraciones en el aire de aproximadamente 0,4-3 partes por millón (ppm). Una concentración de formaldehído de 20 ppm constituye un peligro inmediato para la salud y la vida. Las personas que sufren de asma pueden ser más sensibles de lo normal a los efectos de la inhalación de formaldehído.

Varios estudios en ratas expuestas de por vida a cantidades altas de formaldehído en el aire observaron el desarrollo de cáncer nasofaríngeo pero los estudios en seres humanos expuestos a cantidades moderadas de formaldehído en el aire no han tenido resultados concluyentes. No obstante, la Organización Mundial de la Salud a través de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha reclasificado recientemente al formaldehído de “probable carcinogénico” (Clase 2A) a “carcinogénico” (Clase 1).

4. ¿CÓMO PUEDE AFECTAR EL FORMALDEHÍDO A LOS NIÑOS?

Es probable que los niños se expongan al formaldehído de manera similar a los adultos, en el aire respirado pero también pueden exponerse al usar algunos tipos de ropa nueva o cosméticos. No se sabe si en los niños la irritación ocurre a niveles de formaldehído más bajos que en adultos (no hay estudios suficientes) pero la diferencia radica en que tanto el ritmo cardíaco como el respiratorio son mayores y por lo tanto su exposición es mayor y más aún si la consideramos con respecto a la masa corporal.

Hay también un riesgo adicional en niños muy pequeños que permanecen durante largos períodos en su cuna o en el cochecito de bebé porque se genera un microambiente con poca renovación de aire donde se va acumulando progresivamente el formaldehído.

5. ¿CÓMO SE PREVIENE?

Dentro del hogar se debe limitar la exposición a aquellos materiales que contienen o emiten formaldehído. Por ejemplo, los muebles de tableros derivados de la madera, las telas de tapicería y las alfombras deben ser analizados para certificar que sus niveles de emisión son seguros.

Existen normas IRAM para ensayo y Reglamentos Técnicos que aseguran el control de los productos comercializados, previamente a su llegada a manos del consumidor.

RECUERDE: EL 17/12 COMIENZA A REGIR LA RESOLUCIÓN 494/18

Cualquier consulta al respecto, no dude en contactarnos.

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